¿Se pueden manejar los pensamientos intrusivos?

¿Alguna vez has tenido un pensamiento en la cabeza que no te puedes quitar? ¿Te ha pasado que, aunque no estés viendo nada que te recuerde aparece en tu mente un pensamiento constantemente? ¿Te has sentido raro porque esto te sucediera? Si la respuesta es “sí”, tranquilo, es algo normal, de hecho, es una demanda muy habitual en la consulta.

Los pensamientos intrusivos, así llamamos los psicólogos a esos pensamientos que entran en nuestra cabeza sin que nosotros lo deseemos de manera incontrolable, son parte del ser humano. La realidad detrás de estos pensamientos suele ser que nos encontramos en un momento complejo, de ansiedad o de preocupación. Estos pensamientos suelen ser un buen indicador de que hay algo en nuestra vida que no está funcionando bien. Son como una alarma de incendios, hacen mucho ruido, son muy molestos, llaman mucho la atención, pero sirven para enseñarnos que hay fuego y que tenemos que hacernos cargo de apagarlo.

En ocasiones los pensamientos tienen que ver con algo que nos preocupa y por lo que lo estamos pasando mal, en otras ocasiones simplemente aparecen y no les encontramos el sentido. Sea como sea, la realidad es que resultan muy molestos y que en general asustan mucho a quien los tiene.

Es importante recalcar que no todos los pensamientos intrusivos pueden calificarse como patológicos. A veces simplemente se trata de preocupación por un momento vital complejo, y lo único que uno puede hacer es entenderse y no juzgarse por encontrarse así. Sin embargo, si los pensamientos están haciendo que no puedas llevar a cabo tu vida, o suponen mucha molestia, acudir a tratamiento ayudará a descubrir cuál es el fuego que se encuentra tras nuestra alarma de incendios y sobre todo, a vivir mejor.

Los pensamientos intrusivos, tienen su función y es por eso que por mucho que uno trate de quitarlos, no puede. Lo mejor que uno puede hacer cuando este tipo de ideas vienen a su cabeza es aceptar que están, y que por un tiempo estarán. En segundo lugar, es importante que uno pueda plantearse qué le está pasando, qué es lo que no está bien en su vida y qué puede hacer para hacerse cargo de ello. Como planteábamos antes, quizás hacerse cargo se traduce en acudir a tratamiento. Por supuesto, tratar de tener hábitos de vida saludables, como una buena alimentación, un buen sueño, realizar actividad física o realizar sesiones de relajación o mindfulness ayudará a encontrarse mejor.

Los pensamientos intrusivos son habituales, cierto. No por ello hay que pasarlos por alto ni permitir que vayan a más y dominen tu vida. Si te está sucediendo y no se trata únicamente de la preocupación lógica por un momento de tu vida, te animamos a acudir a donde un profesional.