¿Qué es la ira? ¿Cuáles son sus consecuencias? ¿Qué debo hacer para controlarla?

La ira se refiere a un estado emocional caracterizado por sentimientos de enfado de intensidad variable y puede ser causado por sucesos externos o internos.  Aunque vivamos la ira como algo negativo no deja de ser una emoción, y como toda emoción, es necesaria y adaptativa. La ira moviliza a actuar, a defendernos, a luchar en situaciones que no nos parecen justas.

        La ira se caracteriza por un incremento rápido del ritmo cardíaco, de la presión arterial y de los niveles de noradrenalina y adrenalina en sangre. También es común que la persona que siente ira se enrojezca, sude, tense sus músculos y respire de forma más rápida.

La ira y sus consecuencias

        La ira no está asociada a ninguna enfermedad concreta pero puede ser indicadora y predisponer a trastornos afectivos y de la personalidad.  Un estado de irritación constante influye negativamente sobre la tensión y el estado de salud general de una persona, estando relacionada con trastornos cardiovasculares, úlceras, cáncer o enfermedades asociadas al dolor crónico. Lo que inevitablemente genera  la ira son consecuencias negativas en las relaciones sociales y personales.      

¿Cómo saber si tengo problemas de control de ira?

Los episodios agresivos pueden ser precedidos o ir acompañados de lo siguiente: Irritabilidad, aumento de energía, pensamientos recurrentes, hormigueo, temblores, palpitaciones y opresión en el pecho.

Estrategias para controlar la ira

  • Piensa antes de hablar y expresa tus sentimientos de forma creativa
  • Una vez que te tranquilices, expresa tu ira  y el motivo de tu enfado
  • Haz un poco de ejercicio
  • Tómate un tiempo para reflexionar y busca alternativas al estrés
  • Identifica posibles soluciones y prepárate para la frustración.
  • Recurre a las declaraciones en primera persona
  • No guardes rencor y reduce tus expectativas sobre los demás
  • Usa el humor para aliviar la tensión
  • Expresa los sentimientos con firmeza pero sin agresividad
  • Aplaza el enfado y después redirígelo
  • Aprende a utilizar técnicas de relajación y respira profundamente
  • Evitar el consumo de alcohol y café
  • Escucha música, dibuja
  • Escribir pensamientos y emociones
  • Habla de tus sentimientos con alguien que confíes

        A menudo lo que hacemos o decimos cuando estamos enfadados nos afecta mucho, y a veces tomamos decisiones de las que luego nos arrepentimos por eso es importante aprender a manejar la IRA.