La salud mental es 1, 2, 3

Mucha gente piensa en la enfermedad mental cuando escuchan la expresión salud mental. No obstante, salud mental es mucho más que la ausencia de enfermedad mental.

La salud mental es un don que todos queremos poseer, independientemente si lo designamos o no con ese nombre. Cuando hablamos de felicidad, tranquilidad, goce o satisfacción, casi siempre nos estamos refiriendo a la salud mental.

La salud mental tiene que ver con la vida diaria de todos. Se refiere a la manera como cada uno de nosotros nos relacionamos con otros en el seno de la familia, en el escuela, en el trabajo, en las actividades recreativas, en el contacto diario con nuestros iguales y, en general, en la comunidad. Comprende la manera en que cada uno armoniza sus deseos, anhelos, habilidades, ideales, sentimientos y valores morales con los requerimientos para hacer frente a las demandas de la vida. La salud mental tiene que ver con:

  1. Cómo nos sentimos con nosotros mismos.
  2. Cómo nos sentimos con los demás.
  3. En qué forma respondemos a las demandas de la vida.

No existe una línea divisoria que separe con precisión a la persona mentalmente sana de la que no le está. En verdad, existe toda una gama de grados de salud mental y no hay una característica singular que pueda tomarse aisladamente como evidencia de que se la posee. Por otra parte, tampoco la ausencia de uno de esos atributos puede admitirse como prueba de enfermedad mental. Más aún, nadie mantiene durante toda su vida las condiciones de una buena salud mental.

Entre las características de las personas mentalmente sanas se encuentran las siguientes:

1. Están satisfechas consigo mismas.

  • No están abrumadas por sus propias emociones (rabia, temores, amor, celos, sentimientos de culpa o preocupaciones).
  • Pueden aceptar sin alterarse las decepciones de la vida.
  • Tienen una actitud tolerante, despreocupada, respecto a la propia persona y a los demás y son capaces de reírse de sí mismas.
  • Ni subestiman ni sobrevaloran sus habilidades.
  • Se respetan a sí mismas.
  • Se sienten capaces de enfrentar la mayoría de las situaciones.
  • Consiguen placer de las cosas simples de la vida cotidiana.

2. Te sientes bien con los demás.

  • Son capaces de amar y tener en consideración los intereses de los demás.
  • Sus relaciones personales son satisfactorias y duraderas.
  • Les gusta confiar en los demás y sentir que los otros confían en ellos.
  • Respetan las múltiples diferencias que encuentran en la gente.
  • No se aprovechan de los demás ni dejan que se les utilice.
  • Se sienten parte de un grupo.
  • Se consideran implicados en los avatares que afectan a la sociedad.

3. Son capaces de satisfacer las demandas que la vida les presenta.

  • Enfrentan sus problemas a medida que se van presentando.
  • Aceptan sus responsabilidades.
  • Modifican su ambiente cuando esto es posible y se ajustan a él cuando es necesario.
  • Planifican para el futuro, al que enfrentan si temor.
  • Tienen la mente abierta a nuevas experiencias e ideas.
  • Hacen uso de sus dotes y aptitudes.
  • Se fijan sus metas ajustándose a la realidad.
  • Son capaces de tomar sus propias decisiones.
  • Consiguen satisfacción en poner su mejor esfuerzo en lo que hacen.