Cómo empezar el día con buen pie

¿Cómo de dueño/a eres de tus rutinas diarias? En este post queremos hablaros sobre la importancia de ser conscientes de la rutina que tenemos en nuestro día a día y de cómo de determinante puede ser en nuestra vida el establecer una rutina adecuada. Las rutinas nos ayudan a tomar menos decisiones a lo largo del día, lo cual ayuda a simplificar nuestra vida y darnos un descanso.

El ritmo de vida social al que nos vemos expuestos con mucha frecuencia tiene nuestro foco de atención puesto en los demás, en las tareas pendientes y en los debería. Empezar el día con este tipo de mensajes puede ser agotador, además de levantarnos directamente enfocados a la acción y parándonos más bien poco en nosotros mismos.

Por las mañanas cuando los demás están dormidos puede ser un buen momento para hacer algo distinto y pensar en uno mismo. Cuando todavía no hay emails de trabajo, ni mensajes de los amigos o la familia, cuando uno solo se encuentra con uno mismo, comenzar el día haciendo algo que se disfrute es un gran inicio.

De la misma manera que no entramos en el puesto de trabajo sin saludar a las personas que nos acompañan en la jornada laboral, no deberíamos empezar el día sin saludarnos a nosotros mismos.  Son muchas las personas que, por rascar unos minutos al despertador, salen de casa incluso sin desayunar. Por supuesto, si nuestro cuerpo no ingiere alimentos, la sensación de cansancio durante todo el día será mayor. Por no hablar de la sensación de agobio que implica levantarse, comer algo rápido y salir corriendo de casa.

Probablemente todos habremos pensado en algún momento de nuestra vida “ojalá me pudiera levantar más tarde” o “mañana otra vez toca madrugar”. Pero… ¿Qué pasaría si en lugar de levantarnos a una hora para ir a trabajar, nos levantásemos antes para dedicarnos tiempo a nosotros mismos? Como cualquier otro hábito al principio nos costaría mucho, pero desde luego, no empezaríamos el día de la misma forma.

Sin embargo, es cierto que hay personas que son más diurnas y personas que son más nocturnas, pero una buena rutina de día siempre empieza por la noche, dejando las cosas preparadas desde el día anterior, lo cual supone un poco más de tiempo de descanso y una vez más, menos decisiones que tomar por la mañana. Así que, seas una persona de mañanas o una persona de noches, las rutinas pueden ayudarte a mejorar tu vida.

La importancia de una vida organizada es algo que la mayoría de los psicólogos recordamos en consulta. Tratar de tener una vida saludable y ordenada nos ayuda a encontrarnos mejor a nivel físico y también a nivel emocional. Las rutinas que tratan de cuidarnos nos ayudan a organizarnos y a no olvidarnos de nosotros mismos, a centrarnos en lo concreto. Plantear una rutina saludable que nos lleve a tener una vida más organizada es cuestión de esfuerzo y constancia, y la constancia y la fuerza de voluntad son algo que se trabaja.

En la siguiente entrada daremos algunas ideas de rutinas que quizás te sirvan, pero… ¿quién mejor que tú para saber qué te haría bien hacer por las mañanas?