¿Cómo ayudar a mi familiar en terapia?

Una de las preguntas que más nos realizan los familiares de los pacientes a los que ayudamos es cuál es la manera en la que ellos desde casa pueden ayudar. Por ello en esta entrada de blog le preguntamos a Mónica Alonso, una de las psicólogas de tadi, sobre el tema.

  • ¿Qué hago si mi familiar no quiere recibir ayuda?

La familia en muchas ocasiones es consciente antes que el paciente de la necesidad de recibir ayuda psicológica. Sin embargo, no es recomendable “traerle a la fuerza” o como consecuencia de un enfado, ya que puede percibir todo el proceso como un castigo o una imposición. Por ello es mejor recomendar esta ayuda desde un momento de mucho sufrimiento, ya que la ayuda se percibirá más como un recurso que alivia el sufrimiento que como una obligación.

  • ¿Cuánto dura una terapia/proceso terapéutico?

Es imposible hablar de un tiempo concreto a la hora de establecer la duración de una terapia. Cada paciente y problemática son únicos y requieren de muchos factores, por ello es imposible hablar de una duración exacta. Se podría comparar con aprender un idioma, cada persona adquiere un ritmo de aprendizaje distinto en función de su implicación y el trabajo empleado. En terapia el proceso es similar. También es cierto que se puede hablar de duración en cuanto a dos cuestiones distintas: por un lado, el alivio de la sintomatología y el sufrimiento, que si existe implicación y trabajo personal suele ser un proceso que no se demora mucho y, por otro lado, la resolución de la problemática que causa este malestar, que suele dilatarse más en el tiempo.

  • Ahora que mi familiar está en terapia, ¿tengo que hacer todo lo que él quiera?¿Qué podemos hacer desde casa una vez que empieza el proceso terapéutico? (El nivel de exigencia en casa, le fuerzo o no a hacer cosas…etc..)

Que una persona acuda a terapia no es un salvoconducto que le exima de realizar o poseer otras responsabilidades en su vida. La terapia tiene que ser entendida como un recurso que le acompañará en su proceso terapéutico, pero eso no hace que el paciente ejerza un rol en el que sea incapaz de afrontar otras situaciones. Por tanto, como familiares tenemos que procurar no consentir todo lo que el paciente desee.

  • Como familiar puedo recibir o aportar información a la terapia ¿en qué casos?

Recibir y transmitir información de los familiares es un recurso muy valioso en terapia. Sin embargo, siempre tenemos que contar con el consentimiento del paciente. Ante todo, el paciente ha de sentirse partícipe de la situación, percibiendo la comunicación de los familiares con el terapeuta como un recurso más que favorecerá la terapia. Puede que nos encontremos con pacientes que en un principio se muestren reticentes a que sus familiares participen o incluso que sientan recelo por la información que se pueda compartir. En estos casos, lo importante es transmitir los beneficios que aportará esa información y si es necesario, el paciente puede estar presente en las sesiones con los familiares. Lo importante es preservar el vínculo terapéutico con el paciente y generar un ambiente de seguridad y confianza.

Así mismo, la información que se recibe tanto como la que se transmite tiene que aportar beneficios reales al proceso terapéutico del paciente, por ello hay que ser excesivamente cuidadoso en cómo se recibe y transmite esta información, por ejemplo, evitando ser muy explícito o yendo a detalles que no aporten o incluso empeoren el proceso terapéutico respetando siempre la privacidad del paciente.

Hay ocasiones donde los familiares contactan directamente con el terapeuta y/o suministran información sin que el paciente sea consciente de ello. Lo recomendable es contestar a los familiares, pero no colaborar con ellos si el paciente desconoce esta comunicación subrayando el hecho que no se puede actuar a espaldas del paciente. Si los familiares han compartido información sin previamente consultarlo con el paciente, se les anima a comunicárselo.

En menores de edad la situación difiere un poco ya que la comunicación con familiares, generalmente los padres, puede darse sin que el menor lo desee. Ante esta situación lo importante es transmitir al menor que se actúa en su beneficio siempre con el objetivo de ayudarle; asimismo siempre ha de ser consciente y partícipe de esta comunicación entre sus familiares y el terapeuta, a semejanza de un adulto.

  • ¿Sería recomendable como familiar asistir a terapia? ¿podría ser con el mismo profesional?

Si es necesario, por supuesto que un familiar ha de asistir a terapia. Muchas veces el profesional puede recomendar a un familiar de su paciente a acudir a terapia. Lo que no es recomendable es que el mismo profesional trabaje simultáneamente con familiares porque existe el riesgo de triangular. Este hecho dificultaría mucho el proceso terapéutico y existe el riesgo de dañar o perder el vínculo terapéutico formado entre el paciente y el profesional. Esto no es sinónimo de que un familiar ya no pueda acudir a ese profesional, pero si es mejor evitar que coincidan simultáneamente en el tiempo.